Con 90 años de vida  y 60 años  de misionero en la Selva ecuatoriana en la ciudad  Puyo se daba cristiana sepultura al misionero dominico  más antiguo de nuestro Vicariato que en vida fue,” Fray Lucho “como el pueblo con cariño le llamaba.

Después de años de larga enfermedad Dios le llamo el 18 de mayo para entrar en el cielo, Fray Luis partió a la casa del Padre en el mes de María, mayo mes mariano, en el mes de las madres, en el mes de la Virgen  a la que tanto quería, Fray Luis un fraile mariano, misionero del rosario, él difundió la devoción al rezo del rosario, en la madrugada de un jueves de ascensión, la Virgen le abrió la puerta del cielo, cada avemaría que rezaba y hacia rezar   a grandes y pequeños   mostraba el cariño  mariano a la Virgen del Rosario.

Él se ganó el cariño y la simpatía de este pueblo como maestro y catequista por el cual pasaron muchas generaciones de los moradores de esta ciudad. Dios muestra su sabiduría a través de la humildad y sencillez de los pequeños, Fray Luis, desde su humildad y sencillez mostró que la sabiduría de Dios no está en hacer grandes cosas o construcciones sino en desgranar  día a día un servicio a los más pobres  con amor, él les acogía en el albergue S. Martin, Tocaba el armónium de la catedral, el como maestro de la escuela Fray Álvaro Valladares y  como catequista de los niños, despertaba en ellos la devoción a la Virgen y a la Eucaristía.

Agradecemos a Dios por todo lo que hemos aprendido de su vida, agradecemos a la Orden Dominicana que evangelizó esta tierra con sus misioneros  cuando cumplimos los 130 años de evangelización permanente de esta tierra de Pastaza.

Fray Luis como sus hermanos misioneros quiso descansar  en esta tierra a la que sirvió tantos años por ello fue enterrado en cripta de misioneros  la catedral de Puyo como otros hermanos misioneros. Él decía en su larga enfermedad que llevó con gran serenidad y paciencia que tenía hecha la maleta para ir al cielo, ahora nos invita a que nosotros preparemos también la nuestra, porque nuestro destino es llegar a la misma meta. Cojamos la posta misionera siendo cristianos marianos como él, que llevemos la alegría de la buena noticia del evangelio a los más pobres y necesitados.

El pueblo le dio el último adiós en una misa solemne, presidida por el Obispo Mons. Rafael Cob en la catedral de Puyo donde le acompañaron sus hermanos dominicos de la provincia dominicana del Ecuador, los misioneros/as del Vicariato de Puyo y el Pueblo en general  de ciudad de  Puyo a la que tanto él amó. Nuestra Iglesia misionera le mostró su cariño en este entierro con su presencia, ofreciendo esta eucaristía y nuestra oración. Desde el cielo  intercede ya por nosotros y esperamos llegar  un día al cielo, donde nos aguarda  con la Virgen del Rosario. Fray Luis Caldas misionero del rosario descanse en paz.

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