El miércoles santo como estaba  programado se realizó la solemne eucaristía de la misa Crismal en Catedral.

Con la catedral a tope de fieles, la llenaban los representantes de las distintas parroquias que llegaron hasta Puyo  y quisieron acompañar a los  sacerdotes   de sus parroquias, manifestando el espíritu de comunión y unidad en la Iglesia  recordando los regalos de Jesús en su última cena,  como son el sacerdocio y la eucaristía. En la gran ceremonia preparada para el caso,  tuvieron  momentos importantes después de una emotiva homilía del obispo quien pidió trabajar y vivir la comunión fraterna en el presbiterio  así como  orar por la fidelidad de sus sacerdotes y vivir la unidad en sus parroquias y con sus presbíteros y Obispo.

                Seguidamente todos los sacerdotes renovaron sus  promesas sacerdotales de su ordenación sacerdotal ante el Obispo. Y después el Obispo bendijo los santos oleos y consagró el santo crisma.

Al final el Obispo regaló a cada sacerdote  un detalle bonito para que puedan llevar  la unción y la eucaristía  a los enfermos, recordando los 130 años de evangelización permanente en el VAP con el lema “dejando huellas misioneras.

También agradeció a las comunidades religiosas  y misioneros laicos  adgentes que trabajan en nuestro Vicariato a tiempo completo. Entre abundantes   aplausos se terminó con la foto del recuerdo y la cena pascual para los sacerdotes con el Obispo.

 

MISA CRISMAL 2017:  Sacerdotes  unidos en comunión, enviados  a la Misión  

Queridos sacerdotes de nuestro presbiterio misioneros y misioneras, files laicos de nuestra iglesia. Un año más nos disponemos a vivir este triduo sagrado de la Semana Santa, donde vivimos los grandes misterios de nuestra fe católica y celebramos los grandes regalos para poder alimentar nuestra fe que   Cristo nos dejó, como es el sacerdocio y la eucaristía.

Cuando llega el momento de la celebración de la misa crismal, en que el Obispo reunido con su presbiterio es expresión de esa comunión sacerdotal, de la unidad entre pueblo y pastores. Nuestro corazón y nuestra mente se traslada aquel cenáculo en que Cristo con un sentimiento profundo de amor, se despediría de sus discípulos antes de ir a su pasión y muerte, hace su sermón sacerdotal, su oración a su Padre Dios en favor de sus amigos. expresando desdelo más íntimo de su corazón como un padre que sabe que su muerte está a la puerta y desea dar los últimos consejos a sus hijos  antes de su separación física, cada palabra y cada consejo son  para los hijos como su testamento  que desean  cumplir .

Bien sabia Jesus de las grandes dificultades y peligros , por los que iban a pasar  sus discípulos para mantenerse fieles a la misión que les confiaba¸ el sabia de la debilidad  humana de la que estaban hechos, pero también sabia del poder divino que dejaba en sus manos ,  no quería que se perdiera ninguno ,por ello quiere hacer un plan de prevención en su oración por ellos al Padre. “ Yo ruego por ellos , no ruego  por el mundo, sino por los que me has confiado, pues son tuyos”Jn.17

                Su primer deseo para Jesús,   es que el Padre les mantenga  unidos .”que sean uno como nosotros” que importante es valorar la unidad  en la Iglesia, cuando somos causa de división nos convertimos en lo contrario de lo que Dios quiere,  la división es el arma del enemigo, la división es el peor mal para una comunidad, por ello queridos sacerdotes como un padre a sus hijos os pedimos como Iglesia que no os contentéis solo en decir, que no estamos enfrentados  o divididos, examinemos hoy ¿  que hago yo para fortalecer la unidad  de mi presbiterio,? de mis hermanos en el sacerdocio,? de mi comunión con el obispo y con la Iglesia?  De la  unidad con y en   mi parroquia?

 No podemos  quedarnos en los mínimos ante los peligros de la soledad y  del aislamiento  en nuestro actuar pastoral, o en cerrarnos  en nosotros mismos  buscando refugios exteriores que en nada favorecen la integración y el compartir sacerdotal y fraterno. Estamos llamados a ser signo de unidad . Hoy es un día de agradecer  aDios  por la unidad de nuestros presbiterio y de la comunión de nuestra Iglesia, muchos son los medios  que en  nuestra Iglesia favorecen esta unidad y comunión que Jesús nos manifiesta, un plan pastoral común con las Santas Misiones Populares, ,unos criterios  de pastoral de conjunto que hemos de hacer cumplir, espacios de integración y reflexión,  y asi hemos querido siempre  construir un ambiente fraterno y familiar donde todos nos sintamos protagonistas de la misión, nada fácil sostenerlo cada día  ,por ello,  también es el día  de pedir que nunca seamos agentes de división o disgregación. Al contrario arrimar el hombre para cerrar brechas o  grietas que el enemigo puede hacer.  Si la unidad es uno de los valores más grandes de la Iglesia Católica, también es frágil para una comunidad mantener esa unidad y comunión, por ello les pedimos a todos,  pastores y rebaño  trabajen por la unidad

                Nos pone de antemano el peligro y la fuerza del ambiente del mundo, por lo que dice: “ el mundo les odió porque no son del mundo  igual que yo no soy del mundo , no pido que los saques del mundo sino les libres del Maligno “No es fácil no dejarse arrastrar por la corriente y las corrientes de los criterios mundanos son fuertes. Quisiera compartir algunas de las ultimas ideas que el Papa  Francisco decía a los sacerdotes en Roma recordando cómo debemos amar a Dios  y crecer en la caridad.

1.-  Amar con todo el corazón. La caridad pastoral supone salir al encuentro del otro, comprendiéndolo, aceptándolo y perdonándolo de todo corazón. Eso es caridad pastoral. Pero solos no es posible crecer en esa caridad. Por eso el Señor nos llamó para ser una comunidad, de modo que esa caridad congregue a todos los sacerdotes con un especial vínculo en el ministerio y la fraternidad. Se trata de un desafío permanente para superar el individualismo, vivir la diversidad como un don, buscando la unidad del presbiterio, que es signo de la presencia de Dios en la vida de la comunidad” Esto no pasó de moda, sigue siendo tan actual como en los primeros tiempos de la Iglesia.

2.- amar con toda el alma. Es estar dispuestos a ofrecer la vida. Esta actitud debe persistir en el tiempo, y abarcar todo nuestro ser. Por lo tanto, la formación de un sacerdote no puede ser únicamente académica, aunque esta sea muy importante y necesaria, sino que ha de ser un proceso integral, que abarque todas las facetas de la vida. Por favor, no se conformen con conseguir un título, sino sean discípulos a tiempo completo para «anunciar el mensaje evangélico de modo creíble y comprensible al hombre de hoy.

                3.- amar con todas las fuerzas, nos recuerda que allí donde está nuestro tesoro está nuestro corazón (cf. Mt 6,21), y que es en nuestras pequeñas cosas, seguridades y afectos, donde nos jugamos el ser capaces de decir que sí al Señor o darle la espalda como el joven rico. No se pueden contentar con tener una vida ordenada y cómoda, que les permita vivir sin preocupaciones, sin sentir la exigencia de cultivar un espíritu de pobreza radicado en el Corazón de Cristo que, siendo rico, se ha hecho pobre por nuestro amor (cf. 2 Co 8,9) No se olviden de esto: el diablo siempre entra por el bolsillo, siempre. Además, es bueno aprender a dar gracias por lo que tenemos, renunciando generosa y voluntariamente a lo superfluo, para estar más cerca de los pobres.) Y, por favor –y esto como hermano, como padre, como amigo– por favor, huyan del carrerismo eclesiástico: es una peste. Huyan de eso.

                Ciertamente el Papa Francisco habla desde la experiencia y desde el corazón de padre que ama a sus hijos.

Renovaremos las promesas y dentro de ellas la del  celibato sacerdotal,” un camino para la plenitud del amor” ser célibe no implica amar menos ,sino amar más, se renuncia a un amor exclusivo para vivir un amor incluyente, capaz de abrazar a todos con un corazón universal  y no dividido . El camino de la fe es personal pero no solitario. El Obispo tiene la misión que exige cercanía y discernimiento respecto a todo su presbiterio y  necesitamos sin fundamento s la ayuda de los hermanos que nos ayuden a discernir la voluntad de Dios ;”podríamos decir que la comunidad es confiada al cuidado del sacerdote  y el sacerdote  es a su vez confiado al cuidado de la comunidad, es estupendo que religiosos y laicos  les ayuden  en su ministerio y oren por ellos y si es preciso les compartan la corrección fraterna que desearían hacerles”¿ Cuánto hacemos de custodios de los demás como nos decía el Papa Francisco? ¿ Guardamos nuestra lengua de la crítica nuestros oídos a los chismes que van y vienen y buscamos la verdad?

 

Quisiéramos en esta tarde sintonizar con el regalo de Jesús para su Iglesia como es el sacerdocio  y  recordando especialmente la realidad y el marco  que estamos viviendo en nuestra Iglesia. Con el desafío de la escasez de vocaciones consagradas, sacerdotales y misioneras. El sacerdote no es solo el capellán de u grupito de personas, su misión va más allá de las paredes del templo  y del grupo de fieles católicos  porque su misión es universal misionera”

La primera lectura del Profeta Isaías, nos habla de ser ungido y enviado a anunciar la buena nueva a los pobres, hecho que Jesús proclama como cumplido .

Jesús en su oración sacerdotal le pide al Padre :” conságralos con la verdad, tú palabra es  verdad como tu me enviaste  al mundo ,yo los envié al mundo. Por ellos me consagro, para que queden consagrados con la verdad.”

No debemos olvidar queridos hermanos sacerdotes, que el día de nuestra ordenación sacerdotal nos consagramos a Dios, y esto es, asumir un compromiso serio, de ser solo para Dios no para el mundo, compromiso  que renovaremos  en esta celebración, lo que se consagra,  como haremos ahora con el santo crisma, es para el uso exclusivo de lo sagrado es decir para  uso de Dios y a través de ello Dios actúa, igualmente nosotros  como consagrados debemos actuar convencidos que lo hacemos en nombre de Dios no por nosotros mismos.

 Y Somos enviados por Jesús, enviados al mundo como Jesús nos dice, como corderos en medio de lobos,  estar en el mundo sin ser del mundo, una tarea nada fácil, enviados al mundo ,porque el mundo está necesitado de esa verdad que Cristo nos ha traído, una verdad que nos hace libre, debemos anunciar la verdad de Jesús, no nuestra verdad. La verdad que también los cristianos laicos  deben vivir y  anunciar  desde su vocación misionera,  mandados por Jesús como sus discípulos :”Id por todo el mundo y anunciad a todos los pueblos  lo que yo os he enseñado”. Para que todos los pueblos tengan vida y vida en plenitud Jn. 10,10 Estamos celebrando el tiempo jubilar de los 130 años de la llegada del primer equipo misionero de frailes dominicos para sembrar la fe en  esta tierra , fe que se fue extendiendo hasta hoy en nuestros pueblos.

¿ que hemos hecho nosotros para fortalecer esa fe  y para llevarla a los más pobres? Hoy Jesús nos dice en el evangelio que fue ungido por el Espíritu para llevar la Buena nueva a los más pobres.

Queridos sacerdotes, Hemos de sentirnos muy contentos, de ser sacerdotes misioneros, de ser una Iglesia misionera, en salida, de cumplir su mandato misionero, y hoy al renovar nuestras promesas, pedir al Señor junto con nuestro pueblo que nos de la gracia de ser fieles a El y a su iglesia. Queridos hermanos laicos, den gracias por los sacerdotes que tenemos y pidan para que seamos fieles cada día, para que  seamos más y mejores, no es fácil hacerse sacerdotes y menos permanecer  en la entrega misionera.

Que María la primera misionera que fue fiel a la misión que Dios la confió, sea para nosotros luz y compañía en el camino sacerdotal y misionero. Que el óleo perfumado que hoy consagramos y por el que los sacerdotes santificaran las almas a través de la administración de los sacramentos, nos recuerde que debemos ser ese olor de Cristo pastor que dio la vida por sus ovejas y que nosotros debemos igualmente dar. Que El con su gracia e intercesión ante su Padre nos alcance la gracia de ser los sacerdotes que Dios quiere que seamos y que el mundo necesita. Felicitaciones sacerdotes en este día singular por vuestra fidelidad, felicitaciones a nuestras parroquias presentes por orar por la fidelidad de vuestros sacerdotes.

R.Cob